Hace algunos años, lei este texto que mi amiga lunita me
regalo, ya casi lo habia olvidado, pero precisamente hoy lo recorde, fue porque
me di cuenta de un error que estaba cometiendo cuando decidi que el "el amor es
un estorbo" mas bien no es el amor, es mas bien, las malas elecciones que aveces
hacemos- coff coff- hago... Pero es de humanos errar, y mas humano es hecharle
la culpa a otros
-Shaaa fuera de bromas, me reconcilie conmigo misma,
como siempre lo he hecho, me re-encontre, y ahora me da risa todo lo que paso xD
Comparto con ustedes el copy/paste del mes, para que no digan
que soy egoista =P
gracias - publico conocedor =D

El desapego no es indiferencia Equivocadamente entendemos el desapego como dureza de corazón, indiferencia o insensibilidad, y eso no es así. El desapego no es desamor, sino una manera sana de relacionarse, cuyas premisas son: independencia, no posesividad y no adicción.
Declararse afectivamente libre es promover afecto sin opresión, es distanciarse de lo perjudicial y hacer contacto en la ternura. Quien decide romper con la adicción a su pareja, entiende que desligarse psicológicamente no es fomentar la frialdad afectiva, porque la relación interpersonal nos hace humanos (los sujetos "apegados al desapego" no son libres, sino esquizoides).
Fuente: libro Amar o Depender de Walter Riso
El deseo no es apego De manera más específica, podría decirse que detrás de todo apego hay miedo, y más, algún tipo de incapacidad. Por ejemplo, si soy incapaz de hacerme cargo de mí mismo, tendré temor a quedarme solo, y me apegaré a las fuentes de seguridad disponibles, representadas en distintas personas. El apego es la muletilla preferida del miedo, un calmante con peligrosas contradicciones El hecho de que desees a tu pareja, que la degustes de arriba abajo, que no veas la hora de enredarte en sus brazos, que te deleites con su presencia, su sonrisa o su más tierna estupidez, no significa que sufras de apego. El placer (o si quieres, la suerte) de amar y ser amado es para disfrutarlo, sentirlo y saborearlo. Si tu pareja está disponible, aprovéchala hasta el cansancio; eso no es apego sino intercambio de reforzadores.